El 6D con su farsa electoral y el 12D constituyen la expresión política categórica de una venezolanidad como expresión democrática. El 6D y el 12D muestran un franco rechazo al revolucionarismo marxista y plantea una demanda para que operadores democráticos construyan una Resistencia Civil, que confronte al régimen corrupto y acelere la transición política en Venezuela. La Resistencia Civil del 6D y el 12D son desobediencia abierta al régimen de NM, ya que por lo menos mas de 8 millones de ciudadanos no toleran este régimen de pillaje, miseria exponencial, atiborrados de guerra psicológica para tratar de lograr una implosión social. Implosión social en contra de las bocas de fuego, por el hambre, por la irresponsabilidad del gobierno que, accionando por medio de la antipolítica, ha dado pie al surgimiento definitivo de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.