Tener un plan, por malo que sea, es mejor que no tener ninguno, esto, junto con preservar la iniciativa (quién pega primero, quién dicta la agenda, quién elige el terreno) son fundamentales para tener mayores opciones a fin de lograr la victoria cuyo desenlace ocurre cuando se doblega al enemigo porque éste pierde su voluntad de lucha. En tal sentido, resulta vital preguntarnos ¿Quién está mejor retratado en esta descripción para lograr una victoria, el régimen o la oposición?