¿Para qué sirve un alcalde? ¿Lo ha meditado vecino? Pues bien, un alcalde no es el muchacho de los mandados del gobernador, tampoco es el jefe local del partido oficialista, ni menos que menos un concursante para Miss o Mister Venezuela. Es, conforme a la legislación vigente, un funcionario que debe ser electo en comicios transparentes, competitivos, libres y justos. Además, su rol está muy distante de repetir constantemente “esa no es mi competencia” frente al justo reclamo de la ciudadanía. Hace tanto que no tenemos alcaldes útiles que esas obviedades se nos han olvidado, aunque eso aplica solo para los municipios que tuvieron la suerte de tener alguno bueno que recordar.