La Previsión Social

Cerca del final del siglo XIX, el Canciller Bismarck del Imperio Alemán, como respuesta a las “fallas» de la Revolución Industrial, crea los primeros programas sociales (‘welfare state’) de protección a los trabajadores. Su objetivo era combatir el socialismo cautivando al sector obrero con dichos programas. Ya en el siglo XX, dichos programas que incluyen, salud, educación y previsión social, se fueron estableciendo en casi todo el mundo. 

El pasado viernes asistí por FB a un Diálogo Nacional sobre la Seguridad Social, del cual comparto algo de lo que los expositores mencionaron: A nivel mundial el 97 por ciento de las naciones tienen regímenes de pensiones para las personas mayores. Algunos sistemas se financian con las contribuciones de los futuros beneficiarios, y otros se financian del presupuesto nacional. La mayoría son sistemas públicos pero hay mixtos y privados. 

Los panelistas analizaron los sistemas de Latinoamérica con estas estadísticas: Honduras, RD y El Salvador tienen muy baja cobertura; Guatemala, Paraguay, Ecuador, México, Perú y Colombia tienen baja cobertura; CR y Panamá tienen media; Bolivia, Brasil, Argentina, Chile y Uruguay tienen alta cobertura. Las conclusiones de los panelistas que me llaman la atención incluyen la diferencia importante entre las pensiones de hombres y mujeres; la desigualdad que hay en la vida productiva se reproduce en las pensiones, y que los jubilados del sector público tienen mejores pensiones que el sector privado. Otros comentarios incluyen que las fluctuaciones de los mercados financieros se trasladan a los individuos, altos costos y conflicto de intereses con los reguladores. 

Mis comentarios: la diferencia que gozan los pensionados de mayores ingresos no se da en Guatemala, ya que aunque alguien ha contribuido millones al IVS, solo recibirá Q5 mil mensuales por los pocos años que le quedan. Bolivia tiene cobertura alta pero con 32 por ciento de pobreza en los mayores de 65 años, Argentina tiene cobertura alta pero está totalmente quebrada con inflación galopante; Chile tenía el mejor sistema privado pero las políticas de los bancos centrales arruinaron los rendimientos; Uruguay con sistema mixto y 0.7 por ciento de pobreza en los mayores de 65 años pareciera ser el más exitoso. 

Mi propuesta: en nuestra patria el IVS se paga junto con las otras coberturas del IGSS, institución que maneja los fondos y el sistema de pensiones. El presidente del IGSS participó y asigna parte de la culpa a que ningún Gobierno ha pagado su cuota, que es de varios millardos de quetzales anuales. Considerando que el IGSS tiene un monopolio constitucional (prohibido por la Constitución), cobrar una tasa mínima del uno por ciento como “cuota solidaria”, para todos los asalariados que quieran salirse del IGSS. Los que se salieran podrían contratar seguro médico privado, muchos ya lo hacen, y ahorrar para su vejez a su discreción. Los bancos podrían ofrecer programas de largo plazo basados en instrumentos hipotecarios, carteras de tarjetas de crédito, bonos de países con riesgo aceptable, etcétera. Tener Administradoras de Pensiones y Superintendencia sería redundante ya que los bancos privados y estatales podrían hacerlo con costos marginales. Importante para el Presupuesto nacional quitar pensiones del sector público que son resultado de las extorsiones de los sindicatos.

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Author: Maria Suarez