Pareciera que los vientos de esperanza se hubiesen disipado, ya no hay rumores, solo de la enorme dilación que se ha dado al régimen, la muerte circunda, da una prueba de las consecuencias que veríamos, de un proceso de elecciones descerebrado y de una consulta que llevó a tener claro que todo fue extensión de tiempo para que el “mal extremo” haga de las suyas, con sarcasmos y risas de Guasón, como la observada en un personero del gobierno, recientemente, cuando se anunció la tragedia de Güiria, el naufragio de más de 28 venezolanos, buscando una esperanza de vida,