En toda mi vida no recuerdo haber pasado unas navidades en medio de tanta angustia como estas. Es verdad que en toda familia se experimentan sobresaltos, que la vida nos depara sufrimientos y al mismo tiempo nos va preparando para superarlos. Pero esta tragedia que nos conmueve ahora, no tiene nada que ver con esas vicisitudes que hemos dejado atrás como parte de la experiencia con la que vamos tramontando año tras año.