Natalicio del Niño Dios. Día de Año Viejo. Por lo que resta de este mes, no hablaremos de política. Prometido. Es mejor, reivindicar el amor, el calor, la cercanía física y a falta de ésta, la omnipresencia afectiva, de quienes amamos. En lo adelante, conversar de hallacas, pan de jamón, bollos, dulces de lechosa, ponche crema. Y para aquellas personas, anheladas, por los largos caminos que se interponen, nuestro cariño inabarcable. Pronto, no existirán distancias.