Al venezolano no le deja de ser cierto. Puede evidenciarlo, que el régimen de predominio militar encuadrado dentro de una ambición de poder totalitaria. Poseído de una dirección Poli -burguesa, conformada sin pizca de sospecha por familiares y amigos del déspota. Donde el pueblo no es más que un elemento de ilustración; una entelequia sin participación en el campo de la convivencia ciudadano; en razón de que sin apego a la Constitución carece de auxilio económicos, sanitarios y educacionales en virtud de la inexistencia de la participación ciudadana, por lo que hasta ahora no le ha quedado otra suerte que: la de “rumiar” su miseria en “los estercoleros” que conforman los basureros desperdicios de los Aseos Urbanos.