El Real Madrid va camino de consumar un desastre inaudito en la Champions. Los blancos, que no han faltado nunca a su cita con los octavos de final desde que compiten bajo el actual formato, se asoman al abismo tras firmar una nueva debacle frente al Shakhtar Donetsk. El conjunto ucraniano, que llegaba contra las cuerdas, aprovechó la alarmante carencia de recursos del trece veces campeón de Europa y dio un zarpazo que aboca al equipo de Zinedine Zidane a afrontar una situación endiablada en la última jornada, obligado a no fallar frente al Borussia Mönchengladbach para seguir respirando en su torneo predilecto.
