Justo antes de la etapa de colapso de todo sistema totalitario, se presentan una serie de manifestaciones que forman parte de la degradación in extremis de ese sistema. La misión se cumple en ambos lados de los actores o habitantes; si es que cabe la posibilidad de hacer una división. Ya no es el tirano por una parte, son varios tiranos, déspotas que desean figurar y sobrevivir sobre sus colegas.