La hegemonía comunicacional fue el objetivo que se fijó el chavismo cuando el difunto Hugo Chávez se dio cuenta que su proyecto político no era compatible con la existencia de medios de comunicación libres e independientes. Controlar al país pasaba por controlar primero la radio y la televisión venezolana, para entonces, con enorme poder de penetración y credibilidad en todo el país. Para que tengan una idea, había poblaciones de Venezuela donde el Estado jamás se había hecho presente, pero la señal de RCTV y Venevisión llegaba sin mucho esfuerzo, con apenas colocar una antena artesanal hecha con una parrilla de ventilador. Los medios eran, para desdicha de algunos, la correa comunicante entre el gobierno y los venezolanos.