El voto es el instrumento mediante el cual se expresan los ciudadanos en cualquier país del mundo, donde exista democracia. Por eso en esos países libres los votantes ponen y quitan gobiernos. En esos lugares en donde “un ciudadano, un voto”, es un principio inexpugnable que abre camino a la soberanía que no debe ser, en ningún caso, mancillada, como desgraciadamente ocurre en Venezuela. Es más que evidente que en nuestro país las elementales garantías de trasparencia electoral “brillan por su ausencia”. Escribo estas líneas apoyándome en mi experiencia personal, no hablo de cosas que no haya escarmentado en cabeza propia, porque he sido parte de un padrón electoral y en una de esas tareas terminé preso, varias veces, por negarme a dejar la mesa sola como lo exigen con toda la brutalidad los efectivos vestidos de rojo, rojito, o los integrantes de los colectivos y grupos paramilitares que secundan al régimen en sus andanzas fraudulentas.