Más allá de los fastidiosos discursos, amenazas, “alacranes” y vulgaridades que se hablaron durante la instalación de la Asamblea Nacional “roja rojita” electa el pasado 6 de diciembre, en medio de unas cuestionadas elecciones parlamentarias, un hecho que sí llamó la atención fue el radical cambio de look de una parlamentaria que desde que cayó en manos de la “revolución socialista” se había destacado más por sus polémicas declaraciones y actuaciones, que por su “estilo fashion” del que sí se ocupan otras “camaradas”.
