Dice la extrema izquierda que España no es una democracia porque su régimen es descendiente del de Franco. El separatismo catalán añade que no puede ser democrático un régimen que no deja que Cataluña se independice del resto. A la ETA le parece poco democrático que los asesinos que mataron por la patria vasca sigan en la cárcel. A todos ellos les inquieta igualmente que el jefe del Estado no sea elegido democráticamente. Tampoco gusta que los jueces lo sean por oposición y no sean elegidos democráticamente por las Cortes, sede de la soberanía nacional.