La historia recordará a 2020 como un año sin igual. La llegada del -ya no tan- nuevo Coronavirus causante de COVID-19, la peligrosa enfermedad respiratoria que ya ha matado a casi dos millones de personas a nivel mundial, trastornó la vida de millones de personas en todo el planeta, así como la actividad económica a nivel global, y ha sido particularmente dura con la industria automotriz.
