Todavía en los años noventa, Alvin Toffler era reconocido como uno de los futuristas más acertados de los muchos que poblaron las librerías con toda suerte de predicciones sobre el curso de la humanidad. Divulgador de los más recientes desarrollos de la tecnología, más que de la ciencia, Toffler se hizo célebre con las extrapolaciones, a veces temerarias, por las que apostaba. Una de ellas fue la del dinero plástico o electrónico que asombraba a los venezolanos que todavía empleaba el efectivo, el cheque y hasta la letra de cambio, que son una rareza ahora: recordemos que apenas los cajeros automáticos comenzaban a andar la geografía nacional, con una economía con cierto desarrollo.