La moneda cumple tres roles. El primero es servir de medio de intercambio, el segundo es como unidad de cuenta, es decir para imputar los precios a los bienes y los servicios y el tercero como reserva de valor, para preservar el poder adquisitivo en el tiempo. Actualmente el bolívar literalmente no cumple ninguna de esas funciones. ¿Por qué? Porque como ha sucedido en otros países, la hiperinflación destruyó al bolívar. La hiperinflación se instaló en Venezuela en noviembre de 2017 y desde entonces ha estado presente hasta hacerse una de las de mayor duración desde que se llevan las estadísticas de precios en el mundo. Asociada a la hiperinflación está la depreciación del bolívar y ese movimiento conjunto de alzas de precios y depreciación de la moneda no parece tener solución inmediata, debido al hecho que el gobierno no cuenta con fuentes genuinas de financiamiento y por tanto acude al Banco Central para que lo financie. Esa es la causa ulterior de la hiperinflación. Eso ya está estudiado y se puede considerar como materia vista.