Mitzy Capriles de Ledezma: No tienen remedio

Tal como decía mi abuela Adelaida, “árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza”. Ese es el patético caso de los impostores que escalaron la cima del poder en Venezuela, montados en la consigna “el gobierno de los pobres”. Esas palabras juntas en ese lema tenían un tufo populista que sólo por los efectos del COVID19 sería imposible de no percibir. Desde que pusieron un pie en las oficinas públicas comenzaron a comportarse tal como realmente son: unos redomados arbitrarios llenos de resentimientos, odios, envidia y guiados por los más bajos instintos. Lo primero que hicieron fue pisotear la Constitución del año 1961 para que “el líder galáctico” justificara su antojo de convocar, con todo desafuero, una Asamblea Nacional Constituyente. Lo que vino después, hasta nuestros días, no ha sido sino violaciones, sectarismo, persecuciones a la disidencia, crímenes, robos descarados, nepotismo y alianzas con los ejes del mal.

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Author: Pablo Perez