En Venezuela cobra auge el remiendo de ropa y las reparaciones de zapatos, ante la caída del poder adquisitivo y la hiperinflación, que ya suma 3 años y 2 meses. Lo que antes iba a la basura o se entregaba a la caridad, algunos ciudadanos optan por restaurarlo, pues sus ingresos son insuficientes para gastar dinero en prendas de vestir.
