La decisión no ajustar la Unidad Tributaria a la realidad inflacionaria y mantenerla en 1.500 bolívares convierte al pago de impuestos en una de las actividades más “democráticas” en Venezuela, ya que hasta una persona con dos hijos menores, por ejemplo, con un ingreso de salario mínimo mensual debe pagar 2.174.760 bolívares por concepto de Impuesto sobre la Renta (ISLR).
