Durante la instalación de la Asamblea Nacional, los líderes del madurismo hablaban como si hubiesen obtenido un triunfo apoteósico en unas elecciones concurridas, competitivas y transparentes. Hay que recordarles que la obtención anduvo en las cercanías de 80%; los principales partidos de la oposición y sus líderes fueron inhabilitados; y, debido a la Covid-19, la campaña tuvo más restricciones que las impuestas normalmente por el oficialismo.