Así quisieran muchos, interesados, que estuviéramos hoy en Venezuela: sin Asamblea Nacional. Desde luego que lo deseable, lo que debió provocarse, fue la salida del régimen, arrancado del poder, antes de arribar a este critico momento extremo. Pero habrá que ver hacia adelante. Lo mejor que pudo hacerse para ahora, para hoy, fue prolongar el mandato de la Asamblea Nacional electa en el 2015.