1- Suele ocurrir en situaciones de caos que todo el mundo va adonde no quiere ir y otros terminan llegando adonde aquéllos querían. La desorientación es el signo de la hora y por eso la mayoría de los actores se refugia en la cueva que conoce; tanta es la niebla que es preferible acodarse en la cuneta antes que seguir a tientas. De allí esa compulsión de repetición que se observa hacia un diálogo que no es tal.