Carlos Ismayel: Hora de rectificaciones

Aquí, en mi llano guariqueño, dice el refrán, “el que está picado de culebra, cuando ve bejuco se espanta”, y tiembla de miedo. Eso revela que toda persona que ha experimentado una mala situación, teme que le ocurra otra vez. Pues bién cuando la gente escucha mentar el fulano diálogo “se espanta”, y tiembla de miedo porque lo menos que espera la ciudadanía, es que Maduro y su pandilla hablen claro y jueguen limpio. Y la verdad es que esa gente es maula y lo demás es cuento. No tienen escrúpulos para nada, menos para entablar acuerdos por el bien del país, porque para ellos lo que prevalecen son sus intereses personales y grupales.

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Author: Pablo Perez