El venezolano de a pie, el que padece los desaciertos del gobierno que promete de todo y no cumple nada y no me refiero solamente a los pobres de siempre, sino también a la empobrecida clase media, anhelan un cambio que produzca un mejor futuro para sus hijos, el desgaste emocional es mucho, lo que se ha perdido es demasiado y la tormenta no amaina sino que empeora con cada día que pasa.