La amistad es un don. Una joya preciosa. La amistad es mágica. Regala luz, bondad, risa, lealtad, simpatía, honestidad, inteligencia, chispazos de alegría. Respetar a la persona amiga, valorarla, tenerla en cuenta, son los caminos del encuentro. Aunque no pensemos igual en ciertos tópicos. Celebrar siempre a los amigos, un privilegio. Es un honor contar con ellos. Estar siempre a la escucha y alerta, en las buenas y en las malas, en los éxitos y fracasos, las victorias y las derrotas. Tender la mano. Acompañar y apaciguar las angustias, las penas, la incertidumbre. Aunque es inevitable no estar presente en permanencia. Más si la distancia física es trasatlántica. Enseñanzas valiosas. Grandes verdades. El enigma de la muerte, su misterio y promesa.