Demi Moore fue una de las estrellas invitadas en el desfile de Fendi en París, dentro de la Semana de la Alta Costura. La actriz se subió a la pasarela vestida con un traje pantalón negro y unos espectaculares pendientes largos. Pero fueron pocos los que se fijaron en el look. Todas las miradas se dirigieron al rostro de la actriz que mostraba una tez impecable, unos pómulos acentuados y unos labios más finos. Su expresión era muy diferente a la habitual. Pronto las redes sociales estallaron en comentarios. ¿Demi Moore se había operado o el cambio era fruto de un mal maquillaje?
