Dos personas esperan a un camión cisterna que distribuye agua en el asentamiento humano de Buena Vista para llenar sus baldes, el 3 de febrero de 2021, en el populoso distrito de Villa María del Triunfo, en Lima (Perú). En ese polvoriento rincón de la periferia de Lima, el agua no cae del cielo. Con suerte, los vecinos consiguen llenar sus tanques una vez cada quince días y lo hacen a expensas del “aguatero”, el camión cisterna que sube el empinado y árido terreno virgen del cerro que abriga sus rudimentarias casas de machihembrado. A pesar de ser el octavo país del mundo con mayor abundancia de agua, la escasez de este recurso afecta a más de 7 millones de peruanos que carecen de redes de agua en sus domicilios. EFE/ Paolo Aguilar.