Adrián Zarricueta fue acusado en 2013 de violar a una joven en un vehículo de movilización pública. La policía lo buscó como el culpable ante sus amistades y familia. Fue encarcelado y después de 3 meses un examen de ADN probó que no existían muestras biológicas asociadas a su identidad en la víctima