Luis Velázquez Alvaray: El mercader de La Habana

Los venezolanos tras la conquista cubana somos víctimas del despojo económico y el sometimiento político; y ahora laboratorio de los curanderos milagrosos y con perifoneo propio, donde el usurpador como guiñol -auténtico mequetrefe- anuncia y firma la factura para sacar de las despensas cubanas un bebedizo de engaños, de estos vividores antillanos, curanderos y sanadores, expertos en trampas, burlas y en pasearse en la buena fe de la gente. Esta comedia chancera de las “gotitas milagrosas”, son una pócima inescrupulosa que nos ofrece un personaje de opereta, que ha convertido la salud pública en un desparpajo miserable, donde la profesión médica es sustituida por yerbateros, matarifes, con fármacos inventados, suplantando la ciencia por atrevimientos rituales y soluciones fantasmas propias de la brujería medieval.

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Author: Pablo Perez