Miguel Ángel Paz: Presencia viva

*Por Miguel Ángel Paz
       Hace un año que partió de este ciclo terrenal, en raudo vuelo, tal cual el águila real, surcando el espacio celestial, el alma seráfica de un hombre que haciendo honor a su apellido, dejó una herencia testamentaria de bondad, generosidad, desprendimiento, entrega, sabiduría con arraigo amoroso por su tierra coriana registrada en la historia como la de llena de gracia de Dios, que celebró su alumbramiento el 21 de enero de 1939, predestinando la llegada de uno de sus hijos más preclaros que tenía como misión el exhartarla, catapultarla, reafirmarla como punto de partida de una primigenia nación.
      Luis Alfonso Bueno, poeta, escritor, historiador de obra prolífica, testimonial de su pasión por la literatura, estigmatizado desde el año 1966, cuando un grupo de imberbes integrado por Rafael Álvarez , Juan de la Cruz Esteves, Milan Brecht, Julio César Arteaga y Luis Alfonso Bueno, reunidos en la sala de lecturas – luego se hizo habitual – de la Biblioteca “José David Curiel, tuvieron la osadía de fundar el grupo literario “Coro”, como homenaje y continuidad de una primera denominación de otro grupo generacional de1936, que marcó huellas en las páginas literarias regionales, al igual que un futuro ellos marcarían, fundamentalmente Álvarez con Bueno que trascenderían la barrera regional.
      Luis es autor de una prolífica obra en la que destacan los títulos publicados: “Amuletos de amor y muerte (1972)”; “Con los zapatos puestos (1974)”; “Arenas en el viento (1977)”; “Yerta la noche (1979)”; “Bibliografía del estado Falcón en coautoría con Miguel Ángel Paz (1980)”; “Contraolvidos (1986)”; “Íngrima persistencia (1988)”; Paso de sombra y luz (1993)”; “De Coro y de corianos (1994)”; “Memoria de la dicha(1995)”; “Como fieles estigmas (1996); “Hora de contarlo (2009)”. Es de destacar su contribución en compañía de valiosos coterráneos en la creación de la “Biblioteca de temas y autores falconianos” con una innumerable publicación de obras. También hay que resaltar la entrevista periodística de Nereida Acasio Salas en obra publicada, así como los innumerables discursos pronunciados como orador de orden, impresos.
      Abogado, juez laboral de dilatada trayectoria, Profesor honorario de la Universidad Francisco de Miranda de la cual fue su primer Director de Cultura, miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia y miembro de número del Centro de Historia del estado Falcón.
     En sus últimos años, culmina su ciclo en el Poder Judicial, desempeñándose como Juez Superior del Trabajo del estado Aragua desde donde es jubilado. Se erradicó en la ciudad de Maracay en la que formó parte de varias instituciones, fundó la editorial “La tuna florecida”, cultivó innumerables amigos entre ellos Inocencio Coello, propietario de una maravillosa imprenta ubicada en Villa de Cura, en la que coordina con Luis, se publicaron varias obras promocionadas por la gobernación aragüeña, por cierto de autorías de varios falconianos, entre ellos uno mío, titulado:” Diccionario Político Venezolano” (1999). Nunca se desvinculó de nuestra tierra, que visitaba con cierta frecuencia en actos que reclamaban su presencia, en su gran mayoría en la sede del Ateneo de Coro, institución de la que fue uno de sus presidentes, fuente de sus angustias y desvelos para preservarlo como fuente de encuentro del quehacer cultural plural. Ese cordón umbilical con la ciudad lo mantuvo informado del acontecer diario por vía telefónica con el poeta Guillermo de León Calles y con Olga Elena de Curiel. Recibía desde Coro enviados por su hermana Emili, los fascimíles de los diarios “La Mañana” y el “Nuevo día”.
      Luis participó en sus años juveniles en el complejo mundo de la política, fue Secretario Juvenil Seccional del partido Acción Democrática, donde marcó pautas. Fue uno de los pocos oradores en mitin realizado en el Estadio Municipal de Coro, en la presentación de Rómulo Betancourt en su aspiración a la Presidencia de la República, conquistada en 1958. Con su entrañable hermano José Manuel ” chema” Saher Eljuri, deciden participar en una histórica escisión con la creación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Ambos fueron encarcelados. Cuando el novel partido decide incursionar en la lucha insurreccional, decide continuar sus estudios de Derecho en la UCV. “Chema”, con quien nunca perdió contacto, incursiona en la aventura armada en la que fue asesinado en manos de esbirros de los cuerpos de seguridad(aún no han cambiado los métodos. Está latente entre el mundo político e intelectual la brillante pieza fúnebre pronunciada por nuestro bardo en las exequias del “Chema” en marzo de 1967 .
     Fui instrumento de una de sus inquietudes al proponer con motivo del Bicentenario de la gesta emancipadora liderada por José Leonardo Chirino, el 10 de mayo de 1795, al proponer la elevación de sus restos simbólicos al Panteón Nacional, al corresponderme el privilegio, como Presidente de la Comisión de Educación y Cultura, la exhaltación autorizada por el Congreso con la difícil tarea de hacer Lobby con los jefes de fracción de las fuerzas políticas representadas en el cuerpo legislativo y luego ante la Academia Nacional de la Historia, en la que existía aprehensión por algunos de sus miembros por la actuación del negro zambo como proceso libertario, afortunadamente fue respaldado por mayoría.
     Una vez logrado el acuerdo también designado el Dr. Mario Briceño, ilustre historiador y jurista, uno de los precursores desde las aulas del Liceo “Cecilio Acosta” de la magnificación del intento subversivo.
      Recuerdo que la placa que registra el acontecimiento, la redactamos a dos manos, con la presencia de nuestro común hermano Eliécer Ismael y Blanquita Loaiza de Bueno, en la que visiblemente emocionado me manifestó su complacencia por haberse cumplido el compromiso de vida con su respetable maestro Briceño Perozo, a quien días antes habíamos visitado en compañía de la eximia historiadora coriana, Elina Lovera Reyes, acudimos a su Despacho como Director del Archivo General de la Nación, para notificarle la feliz decisión, recibida con profundo agradecimiento.
     Con la presencia de la Bicameral y con la asistencia del Presidente de la, República encargado, Dr. Ramón Escovar Salóm, el gabinete ejecutivo, los representantes de los Poderes Públicos, el cuerpo diplomático, el gobernador del estado Falcón, Dr. Aldo Cermeño Garrido con todo su tren ejecutivo y algunos alcaldes de la región se realizó la sesión solemne y luego la develación de la placa, el 10 de mayo de 1995.
      Luego por maravillosa fortuna también tuvo el privilegio como parlamentario y Presidente encargado de la Comisión de Medios en sustitución de la Dip. Victoria Mata, designada como Ministra de Deportes, me convertí de nuevo en portador de la iniciativa de Luis Alfonso para proponer y lograr el objetivo, esta vez sin resistencia, de realizar acto similar con motivo del Bicentenario del nacimiento de la heroína falconiana. Josefa Camejo, aprobado por unanimidad.
     En histórica sesión con el quorum reglamentario y con la presencia de todos los miembros del gabinete ejecutivo nacional, encabezado por el Coronel Luis Dávila, Ministro de Relaciones Interiores, cuerpo diplomático acreditado, el gobernador del estado Falcón, Lic. Jesús Montilla y su tren ejecutivo y todos los alcaldes, asistieron. El orador de orador de orden, Luis Alfonso Bueno fue presentado por el Presidente de la nueva Asamblea Nacional, William Lara. El discurso fue una brillante pieza oratoria de la que se ordenó ser publicada.
      En definitiva son innumerables los episodios transitados en la vida de extraordinario coriano, orgullo de nuestro gentilicio, que será recordado por siempre y su nombre registrado con letras de oro en las gloriosas páginas de nuestra invalorable historia regional.
*Miguel Ángel Paz (Coro, 1949) filósofo, profesor universitario, poeta, escritor autor de 22 obras publicadas, parlamentario Nacional jubilado.

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Author: El Reportero Anónimo