La semana pasada fue publicado el “Indice Anual de Percepción de Corrupción” correspondiente a 2020, que edita “Transparencia Internacional”. Una organización, sin fines de lucro ( “¿Sin fines de lucro? ¡Entonces, no están en nada!” reflexionarán los aludidos) especializada en la medición del grado de enriquecimiento ilícito de los 194 países miembros de Naciones Unidas. Y ahí, comienzan las falencias del informe, por muy loables que sean sus intenciones.