¿Cuáles son las señales que predicen el fin de un sistema autoritario? ¿Qué síntomas muestra un régimen despótico cuando se acerca su ocaso? Esas dos preguntas me han obsesionado en los últimos días, en medio de sucesos sin precedentes que llevan ocurriendo hace semanas en esta Isla. ¿Son los claros estertores de una dictadura o solo el reacomodo de un modelo político que se resiste a morir?