“Todo ha transcurrido con normalidad”. Esta frase es bastante usada y hasta sosa, ubicua, utilizada en cualquier área del quehecer diario, pero que puede indicar lo opuesto si hacemos algunos arreglos, pudiéndose transformar en: “nada ha transcurrido con normalidad”. Aún más, la frase original, en un entorno de normalidad, en un país, cuya sociedad sea estable, es redundante e innecesaria.