Por Agapito Garrido C.
Lo peor es perder lo poco de conciencia que nos queda, pero de hecho la hemos venido perdiendo sin darnos cuenta. Le pasa a la rata que la ponen a fuego lento en una olla hirviendo, no se da cuenta hasta que la pobre está ya bien escaldada y así, postrada, pues no puede hacer nada sino seguir sometida a su muerte lenta.
Pues bien, cuenta la noticia que Delsy Rivas estaba en su casa y en su casa recibió la bala perdida de una balacera protagonizara entre bandas, liderizada por la banda de El Coqui, y ahora yace en el dolor de sus familiares, que no pueden creer lo que pasó.
Esto no es nuevo, a cada momento sucede en Venezuela, pero lo que consterna más es que el gobierno no dice ni pío. Ya se ha acostumbrado a su impotencia, pero lo más grave, es que la ciudadanía se ha acostumbrado también a que el gobierno no haga nada.
Nos gobiernan las impotencias de las costumbres.
Confirmándose que vivimos en un estado fallido, en que el gobierno no controla nada, salvo cuando alguien se mete con su sobrevivencia política. Vive para sobrevivir, todas sus energías la gasta en esto. Lo demás no le importa, la impotencia a todas luces forma parte de su realidad.
Lo más grave es cuando perdemos conciencia que esta impotencia no debe formar parte de la realidad que queremos para nosotros.
Queremos caminar por las calles sin que una balacera nos mate de improviso, o que venga un hampón en el mejor momento de nuestra risa nos tome por sorpresa y nos asesine.
El dolor es parte de la vida, pero no debemos admitir que el dolor se instale a cada momento en nuestras casas porque el gobierno no es capaz de controlar un hampa criminal.
No lo podemos admitir, y cuando no lo admitimos entonces una hendidura de conciencia, una luz, sale de nosotros al encuentro de otra luz, de otra conciencia, con la cual puede expandirse y multiplicarse, comenzando una hermosa batalla por hacerse conciencia colectiva.
No podemos seguir muertos en vida ante una realidad que amenaza nuestra propia existencia.
Debemos sacudirnos el yugo de la indiferencia, es por ahí que comienza toda conciencia con derecho a hacerse grande y prodigiosa.
La entrada Comentario a la noticia: Delsy Rivas muere a manos de la balacera del Coqui, ¿y el Estado? Bien, gracias. apareció primero en CCNesnoticias.