El estado Apure, con una extensión de 76.500 kilómetros cuadrados, ha sido durante décadas uno de los más empobrecidos del país. Sus bajos niveles de desarrollo económico y de condiciones de vida lo colocan, lamentablemente, en el umbral de las regiones con más precariedades y en las cuales derechos sociales como la alimentación, la salud, acceso a agua potable (a pesar de sus 7 ríos), trabajo, vivienda propia y educación son constantemente vulnerados.
