En momentos en que el venezolano de a pie se debate entre conseguir efectivo para trasladarse o para otros fines, hacer uso del agua que llega periódicamente a su casa, conseguir una medicina, paliar la hiperinflación y el alto costo de la vida y la violencia urbana, como el episodio recién acaecido en la Cota 905, en Caracas, el régimen y su asamblea, írrita, anuncian planes e iniciativas, y hasta un proyecto de ley de ciudades comunales.