Jhon, fue el primer sorprendido cuando vio llegar a su local comercial hombres sin identificación alguna, con actitud agresiva, amparados en las potentes armas de fuego que blandían desde su entrada al Mercado del Cementerio en Caracas, inmutables, ante el rechazo de otros comerciantes a esa acción, cargaron con él y se lo llevaron en una camioneta blanca.