Un vecino de una de las villas en el sector sur de Santiago (Chile), en la sede de la asociación de vecinos del sector. Los más pequeños ya se han aprendido los códigos de la calle en algunas poblaciones de la periferia sur de Santiago de Chile. Cada vez que escuchan fuegos artificiales o petardos, saben que deben volver a casa: un nuevo cargamento de droga ha llegado y hay que buscar cobijo. EFE/Alberto Valdés/Archivo