En el inicio de la pandemia, se empezó a tomar la fiebre como un indicador de COVID-19. Sin embargo, hoy se sabe que las personas contagiadas pueden no tener fiebre mientras cursan la infección. Este hallazgo hizo que el uso de termómetros en lugares públicos tenga una importancia relativa, ya que no permite detectar a los asintomáticos o a los que tienen síntomas leves (EFE/ EPA/ FEHIM/ archivo)