Ángela viajó a Trinidad y Tobago en marzo de 2020. Su “amiga” la convenció de llevar una vida diferente en la vecina isla. Ella tiene 27 años y huyó de esa isla por temor a ser asesinada. Ahora está en un país lejos de todo, aunque dice, «cerquita de Tucupita por ustedes los de Tane tanae». Su familia vive en Puerto Ordaz y Caracas. Su mamá, ya fallecida, era deltana.
