No puede ser más incongruente el escuchar a mandatarios, ignaros totales de la ciencia médica, cuestionar y descalificar una vacuna, la de Oxford-AstraZeneca, contrariando la recomendación de la Academia Nacional de Medicina y la opinión, entre otras instituciones, de la Agencia Europea de Medicamentos y, al mismo tiempo, anunciar que en julio próximo, iniciarán la vacunación masiva de los venezolanos con una hipotética vacuna cubana, todavía en fase experimental en aquel país.