No había público en el Palau, pero el escenario impresionaba. Era un clásico, con un Barcelona lleno de estrellas y con el Real Madrid en cuadro tras la marcha de Deck a la NBA. Baja que le abrió las puertas del equipo a Tristan Vukcevic, al que la llamada de Laso mediado el primer cuarto le pilló por sorpresa. El pívot entró a la cancha amedrentado, pero sus nervios iniciales se disiparon con el paso de los minutos. A su lado tenía el ejemplo de Garuba, un coloso en el Palau, y a él se agarró el italiano para sacar a relucir su talento y formar ambos una pareja que resultó letal para el Barcelona. Victoria blanca que pone de… Ver Más