- Este centro de salud, inaugurado en el año 2014 con una inversión cercana al millón de dólares, hoy se encuentra bajo candado y con costosos equipos médicos de última generación abandonados “a la buena de Dios”, que hoy requieren con urgencia los pacientes anzoatiguenses, sumergidos en una crisis humanitaria sin precedentes, tal como el resto de los venezolanos
