Hace muchos años mi cuñado, Pedro Belisario, único médico neurólogo para los estados Apure, Amazonas y sur de Guárico, me comentó algo que aún me sigue sorprendiendo: –Es que cuando viene alguna emergencia al hospital, el paciente, después de atenderlo y salvarle la vida,le da las gracias a Dios. -Pero, sentenciaba, cuando el paciente muere, yo soy el responsable. Nunca nos reconocenni aprecian nuestros conocimientos ni esfuerzo.