Con todas las fallas, hubo Fuerzas Armadas en la Venezuela del siglo XX. Y cuando Fidel Castro trató de apoderarse del país en los años ’60, encontró un formidable muro en la institución castrense. El nuestro, es uno de los pocos en el mundo en que un movimiento guerrillero fue derrotado y, encima de todo, sus líderes perdonados y reingresados a la vida democrática. A la vuelta de la esquina, afilaron sus cuchillos apuñalaron a la propia democracia e el siglo XXI. Pero este apuñalamiento tuvo por cómplices y protagonistas a todos y cada uno de los ministros de la Defensa de Chávez, aunque el más destacado – sin dudas – es Padrino López.