Nada fácil el escenario internacional y las confrontaciones latentes y efectivas, implícitas y explicitas, que lo caracterizan. Además del universal Covid19 que amenaza con otras cepas, y el cambio climático, la guerra convencional en cualquier momento apenas complemente las otras no convencionales que están en desarrollo. La desleal expansión de los intereses, chinos, rusos e iraníes, por ejemplo, sirven también para extender los proyectos autoritarios por un mundo que aparentemente dirá resignarse al más franco totalitarismo, olvidadas las amargas experiencias que dieron origen y desenlace a la segunda guerra mundial en el siglo anterior, por cierto, interesadamente borrada de la memoria. Hoy, a todas luchas, la confrontación es entre un occidente que alza y realiza el ideario de la libertad y la democracia, el respecto de los derechos humanos y la prosperidad económica, y las fuerzas antioccidentales, fundamentalistas y prestas a aprovecharse de los mercados negros de drogas, capitales, órganos humanos, entre otros, para sobrevivir e imponerse.