El sentido de la lucha es la libertad, siempre será la libertad. Desde hace 211 años esta fue nuestra determinación histórica irrevocable, que nos libró del poder del enemigo. Esfuerzos y sacrificios empeñaron nuestros antepasados, su sangre derramada no fue en vano, nos legaron un régimen de libertades públicas, que estamos obligados a recuperar, preservar y perfeccionar. Son las tareas impostergables que nos exige el devenir histórico, en medio de este compás de 22 años de oscurantismo, miseria, corrupción insaciable, degradación y muerte.