Por Nelson Mata /@nelmatvi
Pedro Aranguren Gualdrón era El hermano del alma de los caminos de la vida. Es una infausta noticia. Escribí estos versos en su honor:
*HERMANO DEL ALMA*
Cuando un entrañable amigo se va
Queda un enorme vacío que jamás será cubierto por ningún otro amigo.
Hermano del alma emprendiste el vuelo eterno, y ahora mismo, uno siente que en el cielo una estrella se ha dormido.
Hermano del alma
Como llanero que era, se fue galopando como un caballo brioso que adelantó su destino. Por eso, se agiganta la incertidumbre y se expande la pesadumbre…
Hermano del alma,
es muy doloroso y desgarrador perderte.
De ahí, que no pueda mantener la calma.
Amigo mío.
No comprendo cómo ha sucedido, porqué te nos ha ido, dejando un hondo vacío…
Cómo hermano mío
has partido, si apenas hace diecinueve días que te estrechamos las manos, nos abrazamos y nos hiciste reír como nunca antes había sucedido…
Y ahora, te imagino en una caja, fría y hermética, sin podernos acercar, porque el virulucho nos puede rematar…
*Hermano del alma.
Cuánto daría por volverte a la vida, y seguir pasando buenos momentos de alegría.
*Hermano del alma*
Dolorosamente: ¡¡Cuánto lo siento!!
Rebuscaría en tu sabana y en mis mares,
Subiría los altares
Hasta que veas la luz
Como Jesús en la cruz.
*Hermano del alma*
Hoy siento que no tengo compañía,
Pero tengo la completa convicción, de que eres el angelito que me guía…
*Y cuidarás mi espalda*
*Pedro de la guarda.*
Tu identificación fue el humor y la alegría.
Por eso, todos te profesan mucho amor,
En esta aciaga hora del dolor por tu inesperada despedida.
*Amigo mío.*
Dejaste una imagen grabada de risotadas,
que la extrañaremos
Con cada payaso que en la calle veremos…
*Hermano del alma,*
para despedirte, porque de este plano ya te vas
En mi memoria quedarán esas veladas de saberes compartidos, vivencias cuenteadas y vino con risas hasta altas horas de la madrugada,
que jamás vamos a olvidar.
*Hermano del alma,*
Levanto mis ojos hacia el cielo, para volverte a encontrar.
Y entre profundas lágrimas que emanan
de mis ojos y una copa de vino, me pongo calmadamente a pensar:
*¿Cómo puede ser que tú hoy ya no estás?*
*¿Cómo tu radiante y chispeante vida; de pronto, por culpa de un virulucho, pudo terminar?*
*¿Cuánto nos faltó caminar..?*
Con afecto, Nelmatvi FCE. 09Abril2021
*Nelson Mata es profesor universitario, Conferencista. Asesor gerencial. Diseñador de Programas Académicos. Especialista en diseño organizacional.
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