Si algo demostraron los testimonios de Giovanni Vásquez y Alexis Peñuela es que las pruebas promovidas en el escrito acusatorio eran insuficientes para desvirtuar la presunción de inocencia de la que gozaban los Guevara, sin embargo, los condenan, y por hechos distintos a los inscritos en la acusación, ni los unos ni los otros pudieron ser probados fehacientemente por los fiscales Landaeta, Bauza, Simancas, Buznego y Contreras en juicio.